Montaña Emei

Presenta un viaje inolvidable al Monte Emei, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Diseña tu viaje perfecto: Nos especializamos en personalizar itinerarios para viajeros internacionales. Ya sea que busques una peregrinación espiritual, una caminata por la naturaleza o una inmersión cultural, diseñamos tu experiencia ideal en Emei.


Descubra una maravilla sagrada: Explore una de las Cuatro Grandes Montañas Budistas de China. Visite templos antiguos como el Templo Wannian, que alberga un impresionante tesoro de bronce, y sea testigo de la serena belleza del Pabellón Qingyin.


Experimente vistas icónicas: Ascienda a la magnífica Cumbre Dorada para disfrutar de impresionantes vistas del amanecer y del Mar de Nubes. Observe a los famosos monos juguetones en su hábitat natural.


Viaje con tranquilidad y conocimiento: Nuestros guías expertos de habla inglesa ofrecen un profundo contexto cultural. Nos encargamos de toda la logística para que su aventura sea fluida, sin complicaciones y profundamente enriquecedora.


Contáctenos para comenzar a planificar su visita personalizada al majestuoso Monte Emei.


Detalles de producto

La cumbre dorada bañada por la luz de Buda, la montaña Emei, despierta tu espíritu zen.


¡Buenos días a todos! Soy su guía en el viaje de hoy para explorar la sagrada e impresionante montaña Emei. Nuestro destino es una verdadera joya: Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (tanto natural como cultural), una de las Cuatro Grandes Montañas Budistas de China y a menudo llamada "la montaña más elegante bajo el cielo".

¿Quieres saber de dónde viene su nombre? Cuenta la leyenda que el antiguo Emperador Amarillo llegó aquí en busca de sabiduría. Vio picos brumosos que parecían las delicadas cejas de una doncella y lo llamó "E-mei" ("Éméi", que significa "Cejas Delicadas"). Más tarde se convirtió en el bodhimanda sagrado (lugar de práctica) del bodhisattva Samantabhadra (Puxian Pusa). Durante miles de años, peregrinos, eruditos y poetas se han sentido atraídos por su profunda atmósfera espiritual y su impresionante belleza.


1. Templo Baoguo: La puerta de entrada al mundo zen de Emei

Nuestro viaje comienza en el Templo Baoguo, la entrada principal y el templo más grande de Emei. Construido durante la dinastía Ming, su nombre original significaba "Salón de la Armonía", una fusión de confucianismo, budismo y taoísmo.

¿Por qué el nombre "Baoguo"? En la dinastía Qing, el emperador Kangxi lo rebautizó como "Templo Baoguo" ("Templo del Servicio al País") e inscribió personalmente la placa. Esto añadió un toque de patriotismo a su propósito espiritual. El verso de la puerta dice: "Los fénix se elevan hacia el palacio dorado; campanas y tambores repican para saludar a los escalones de jade", insinuando su conexión imperial y su estatus sagrado.

Lo que verás dentro:

El Buda Sonriente: La primera sala alberga una estatua de Buda Maitreya (el Buda del futuro), todo sonrisas y una gran barriga, que simboliza la tolerancia y la alegría.

El Gran Salón: A continuación se encuentra el Salón Mahavira, con solemnes estatuas doradas de Sakyamuni, Amitabha y el Buda de la Medicina. El aroma del incienso y los suaves cánticos crean una atmósfera de paz instantánea.

Un tesoro escondido: la biblioteca del templo alberga una rara copia del canon budista de la dinastía Ming, aunque no está en exhibición pública.

Una leyenda interesante: un monje de la era Qing de este templo partió para luchar por su país, regresó con honores e inspiró el nombre patriótico del templo.

Consejo para visitantes: Sienta la singular combinación de paz espiritual y orgullo nacional que ofrece este lugar. Es un comienzo impactante para la experiencia Emei.

Templo Baoguo en China

2. Pabellón Qingyin: donde se encuentran las montañas, el agua y el zen

Un paseo panorámico de 5 km desde el Templo Baoguo nos lleva al Pabellón Qingyin ("Pabellón del Sonido Claro"). ¡Muchos lo consideran el lugar más pintoresco de Emei!

El entorno: Construido durante la dinastía Tang, se encuentra donde dos arroyos de aguas cristalinas, el río Dragón Negro y el río Dragón Blanco, convergen alrededor de una roca en forma de corazón llamada Piedra Corazón de Buey. El sonido del agua al correr alrededor de la roca es como música natural, de ahí el nombre "Sonido Claro".

La vista imperdible: Esta es la famosa escena de "Puentes Gemelos que Flanquean el Sonido Claro". Es una oportunidad fotográfica perfecta donde la arquitectura y la naturaleza se fusionan a la perfección. El gran poeta Li Bai se inspiró en la belleza de Emei.

Una leyenda curiosa: Los lugareños dicen que la Piedra Corazón de Buey fue colocada por el bodhisattva Samantabhadra para controlar las inundaciones y proteger a las aldeas que se encontraban a sus pies. Se construyó un templo en agradecimiento, que posteriormente se convirtió en el Pabellón Qingyin.

Consejo para visitantes: Escuche la melodía del agua, disfrute de la exuberante vegetación y descubra los antiguos poemas tallados en las rocas. Es pura tranquilidad.

Pabellón Qingyin en China

3. Templo Wannian: Hogar de un tesoro nacional

Subiendo, llegamos a uno de los templos más antiguos de Emei: el Templo Wannian ("Templo de los Diez Mil Años"). Sus dos puntos fuertes son maravillas arquitectónicas y artísticas.


1. El Salón de Ladrillos sin Vigas: Este singular edificio es exactamente lo que parece: un salón abovedado construido completamente de ladrillo, ¡sin una sola viga de madera! Construido hace más de 400 años durante la dinastía Ming, es un testimonio de la increíble ingeniería antigua.

2. El Coloso de Bronce: En su interior se encuentra la atracción estrella: la estatua de bronce de Samantabhadra montado en un elefante de seis colmillos. Fundida en el año 980 d. C. (dinastía Song), es un tesoro nacional. La estatua mide 7,35 m de altura, pesa 62 toneladas y muestra al bodhisattva sentado serenamente sobre su elefante. El detalle es impresionante.

La Conexión Real: Una emperatriz de la dinastía Ming rezó aquí pidiendo un hijo. Cuando su deseo se cumplió (dio a luz al futuro emperador Wanli), mandó reconstruir el templo y le regaló un valioso sello de oro. El nombre del templo se cambió a Wannian ("Diez Mil Años") en honor a la longevidad de la emperatriz.

Consejo para visitantes: Maravíllese con la artesanía atemporal. Este templo encarna las profundas raíces históricas y espirituales de Emei.

Templo Wannian en China

4. La Zona de los Monos: Los juguetones "espíritus de la montaña" de Emei.

¡Prepárense para la diversión! Al pasar junto al Templo Wannian, entramos en la Reserva Ecológica de Monos del Monte Emei.

¿Quién vive aquí? Cientos de macacos tibetanos consideran estos bosques su hogar. Los lugareños los consideran "espíritus de la montaña" y están bastante acostumbrados a la gente.

Por favor, sea sabio como un mono:

Puedes comprar comida para monos aprobada en la zona para alimentarlos.

No lleves comida en bolsas de plástico ni mochilas: ¡los monos saben lo que significan!

No los moleste, especialmente a los bebés, ni haga movimientos bruscos. Observe desde una distancia prudencial en los pasillos habilitados.

Recuerda que son animales salvajes. Sé respetuoso y cauteloso.

Vínculo mitológico: En la famosa novela china Viaje al Oeste, se dice que el Rey Mono entrenó en el monte Emei. A estos macacos se les llama, en tono jocoso, sus descendientes.

Consejo para visitantes: Esta es una oportunidad única de ver la vida silvestre de cerca en un entorno impresionante. ¡Mantén tu cámara lista, pero mantén una distancia segura!

La Zona de los Monos en China

5. La Cumbre Dorada: El pináculo de Emei

Tras la subida, llegamos a la espectacular Cumbre Dorada, el pico más alto, con 3077 metros. Las vistas son impresionantes y la energía espiritual es palpable.

Principales atracciones aquí:

La Estatua Dorada: Una estatua dorada de 48 metros de altura de **Samantabhadra Bodhisattva** que mira hacia las cuatro direcciones. Brilla magníficamente contra el cielo y las nubes.

Templo Huazang: Un complejo de templos sagrados situado en la cima, con incienso siempre encendido.

El mar de nubes: Muchos días te encontrarás sobre un océano de nubes ondulante e interminable.

El amanecer: si pasas la noche, el amanecer desde aquí es considerado uno de los más bellos de China.

LA Maravilla: La Luz de Buda (Fóguāng)

Esta es la maravilla natural más famosa de Emei. Cuando las condiciones son propicias (soleado con niebla), es posible que veas un halo circular de colores con tu propia sombra en el centro entre las nubes. Es un fenómeno óptico inusual y mágico.

Visión budista: Una manifestación de la compasión de Samantabhadra, vista sólo por los afortunados.

Visión científica: Difracción de luz a través de gotas de agua.

Consejo para visitantes: El clima puede cambiar rápidamente. Lleve ropa abrigada incluso en verano. Si tiene la suerte de ver la Luz de Buda, será un recuerdo inolvidable.

La Cumbre Dorada en China

6. Comidas imperdibles de la montaña Emei

Después de tanta caminata, ¡tendrás hambre! La cocina de Emei combina sabores intensos de Sichuan con platos vegetarianos más ligeros de templo.


1. Carne de res con las piernas cruzadas (Qiāojiǎo Niúròu)

Una especialidad local con un origen curioso. Los trabajadores comían este abundante estofado de carne y vísceras tan cansados ​​que se sentaban con las piernas cruzadas. Es aromático, ligeramente herbal y profundamente reconfortante. ¡Perfecto después de una larga caminata!

Carne de res con las piernas cruzadas (Qiāojiǎo Niúròu)

2. Pollo Bobo

¡Un bocadillo callejero popular! Brochetas de pollo (y otras delicias como verduras) se sumergen en una salsa de salmuera sabrosa, picante o adormecedora que se guarda en ollas de barro (bobo). Es adictivo y perfecto para un bocado rápido y sabroso.

Pollo Bobo en China

3. Pudín de tofu Emei (Dòuhuā)

¡Un pudín de tofu fuera de lo común! Esta versión sabrosa se sirve con carne picada, pepinillos, cacahuetes, aceite de chile y cebolletas en un caldo delicioso. Un desayuno local muy apreciado.

Pudín de tofu Emei (Dòuhuā)

4. Pato de piel dulce (Tángpí Yā)

Un delicioso pato asado marinado con su característica piel brillante, dulce y crujiente. Suele envasarse al vacío, lo que lo convierte en un recuerdo comestible perfecto para llevar a casa.

Pato de piel dulce (Tángpí Yā)

7. Concluyendo tu aventura en Emei

Queridos viajeros, con la puesta de sol tras la Cumbre Dorada, nuestro recorrido concluye. Hoy hemos experimentado el corazón espiritual de Emei, sus maravillas naturales, su alegre fauna y su deliciosa gastronomía.

La magia de Emei reside en su trinidad de bellezas: la belleza natural de sus picos, la belleza cultural de su antigua herencia budista y la belleza armoniosa entre los humanos y la naturaleza.

La despedida es temporal, pero los recuerdos (¡y quizás la bendición de Buda!) perdurarán. Gracias por su maravillosa compañía. Que la paz y la gracia de Emei los acompañen.

¡Buen viaje a casa y la puerta de la montaña siempre estará abierta para tu regreso!


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